La historia del ballet, como danza teatral, se ha venido forjando a lo largo de varios siglos y ha evolucionado a lo largo del tiempo.
Consolidación
El ate del Ballet comienza a consolidarse en la corte de la Francia renacentista, donde se desarrollaron las primeras formas de ballet como entretenimiento para la realeza y la nobleza. Estas primeras formas de danza eran principalmente bailes cortesanos que se presentaban en los festivales y eventos oficiales.
En el siglo XVII, el ballet comenzó a desarrollarse más como una forma de arte escénico y se convirtió en parte importante de las óperas y los espectáculos teatrales. En esta época, el ballet se caracterizó por tener un enfoque más académico y se utilizaron técnicas de danza basadas en la geometría y la simetría.
Ya en el siglo XVIII, el ballet experimentó un gran auge y se convirtió en una forma de entretenimiento popular en toda Europa. En esta época, se desarrollaron las primeras formas de lo que hoy conocemos como Ballet Clásico, que se basaban en historias mitológicas y folclóricas y se utilizaban vestuarios y escenografías elaboradas.
El ballet alcanzó su forma más conocida y popular en el siglo XIX gracias a la creación de la Ópera de París y el Ballet de la Ópera. En esta época, se crearon obras famosas de Ballet Clásico, como «Giselle» y «El Lago de los Cisnes», que se han convertido en clásicos del repertorio del ballet.
En el siglo XX, el ballet continuó evolucionando y se desarrollaron nuevas formas de ballet contemporáneo y moderno que se alejaban del estilo clásico tradicional. Estas formas de ballet se caracterizan por tener un enfoque más experimental y se utilizan técnicas y estilos de danza más innovadores y novedosos llenos de creatividad.
En conclusión
La historia del ballet es larga y rica, y ha evolucionado a lo largo del tiempo para convertirse en la forma de danza teatral popular y ampliamente reconocida que conocemos hoy en día.

